Cómo mejorar la presentación de tu casa para venderla mejor

Está demostrado que no se vende como se vive, cuando uno está en su casa no es consciente de detalles que para comercializar hay que tener en cuenta.

Para atraer al futuro comprador tenemos 90 segundos para captar su atención e interés, lo que en el Home Staging llamamos el efecto WOW, de me encanta, me lo quedo, quiero vivir aquí… por eso debemos presentar la mejor versión de nuestra vivienda.

Veamos algunos tips a tener en cuenta para que puedas llevarlo a la práctica.

Vivienda lista para vender

1. Imagínate que fueras tú el que vas a visitar esa vivienda por primera vez, intenta visualizarlo con objetividad, para ver los puntos o detalles que no te gustaría ver o encontrarte y por el contrario los que piensas que son positivos y debemos potenciar.

2. Lo primero es la limpieza, cuando vas a recibir visita la casa tiene que estar limpia al detalle, dedicándole especial atención a los cristales, ventanas, y las zonas más delicadas de la cocina y el baño. Las encimeras, los electrodomésticos, las mamparas, los sanitarios, las zonas de silicona, todo tiene que estar en perfecto estado. Muy importante las paredes, preferentemente blancas, y si es posible sin arañazos o manchas. Hay productos que facilitan el trabajo y las dejan muy presentables.

El suelo reluciente, ni una mota de polvo. Una buena limpieza, que todo reluzca y que huela a limpio, es muy importante.

3. El orden es otro factor importante, ahora está de moda esa expresión del ruido visual, que no es más que las cosas innecesarias por medio. Por ejemplo en los baños evitar que se vean los productos de aseo y uso personal. Lo mismo en todas las estancias, evitar todos los objetos que puedan molestar y romper la armonía. En un salón, solo el hecho de colocar bien los cojines, plaids y despejar las mesas ya es un plus. Las camas bien hechas, las sillas bien colocadas, y nada de chismes por medio.

Tenemos que crear un recorrido de visita, despejando el paso y facilitando el camino al cliente, que nada estorbe o incomode para pasear por la vivienda y las estancias. De esa forma damos más sensación de amplitud y sin querer evitamos estrés o saturación.

4. Los objetos personales deben desaparecer, si vives en la vivienda y no quieres quitarlos, busca zonas ¨de escondite provisional¨ para el momento de la visita (armarios, canapés…) Cosas a tener en cuenta: fotos personales, diplomas, orlas, elementos religiosos (crucifijos, imágenes, figuritas), todo lo que pueda estar relacionado con el deporte (nadie tiene que saber si eres de un equipo o de otro), cualquier pista que nos indique que hay una mascota (cuenco de comida, camita, etc).  

Por qué hacemos esto, porque desconocemos las tendencias, edad, preferencias y gustos de esas personas, por eso hay que despersonalizar. Así llegaremos a un público más amplio.

5. Cuando todo esté limpio y ordenado, toca la decoración, para ello partiremos de la base de ¨menos es más¨. Si no tenemos muchos elementos apropiados para el atrezzo, mejor colocar lo mínimo. Y siempre siguiendo la regla del 3 (jugar con ese número a la hora de colocar objetos, como tres cojines). Tener en cuenta las gamas de colores, evitar los tonos fuertes e intentar que prevalezcan los tonos neutros y suaves. Si el tapizado de nuestros sofás es estampado o llamativo, mejor colocar una funda en tono crudo. El resultado debe ser neutro, armónico y ordenado. Igual con las camas, evitar fundas y colchas de colores, optar por tonos neutros, y aportar color con complementos como cojines y plaids.

Colocar centros de plantas naturales, el verde da vida y crea hogar. Si tenemos un salón con dos estancias, una planta alta puede hacer de separación, intertar jugar con esos detalles.

Salón abierto a la cocina

6. Sed objetivos y valorar los puntos negativos y positivos de vuestra casa. Si hay una zona con mucha luz, muy alegre, agradable, darle protagonismo, colocando una zona de lectura, un rincón apetecible. Si hay una zona más oscura, más pequeña, potenciarla con elementos que den calidez, como luces indirectas, plantas, alfombras.

7. Actúa como crítico y pasea por tu casa buscando todos los detalles que te molesten o no estén correctos, lo que yo llamo ¨dolor de ojo¨. Como un plinto mal colocado, un enchufe sucio, una esquina rozada, un cable a la vista, un cuadro doblado… mucho cuidado con las zonas de despensa, del calentador, de trastero, Intentad presentarlo ordenado y limpio. Igual que los armarios, muchas personas tienen interés por ver los huecos de desahogo y almacenaje de la vivienda y te van a pedir si pueden ver el interior, por eso, mejor tenerlo preparado.

8. Recuerda que desde el principio tenemos que enamorar, ten la casa ventilada, y que huela bien, algún ambientador suave, hacer un café unos minutos antes…

En el momento de la visita, recíbela sin prisas y déjalos que paseen por las estancias y sientan cada espacio. Que sean ellos los que comenten o pregunten. Con honestidad les contestáis, y no escondáis daños o averías, mejor ser claros y presentarlo dándole soluciones.

Siempre pensad lo que os gustaría a vosotros encontrar si fuérais a ver una casa, colocaos en el otro lado y actuar. Lo que yo no quiero para mi, no lo quiero para los demás. Para enamorar hay que actuar, dedícale un poco de tiempo y mimo a tu casa, y presenta su mejor versión, que tenga esencia, alma y enamore a la primera vista.

Preparados para vender más rápido y mejor.

Espero me cuentes….

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Vamos a transformar tu vivienda en esa casa ideal, en la que tus clientes sientan, nada más entrar, que ahí es dónde quieren vivir.